El espíritu competitivo de Carol nunca había sido desafiado, menos humillado. Y de la nada aparece un pelele con una moto sacada de la basura y pegada con cinta. ¿Qué clase de broma absurda era esta?
una falla en una de las tantas realidades existentes... un cambio mínimo que impactaría más de lo que creen y un universo que se rendiría ante los pies de un Dios Saiyajin.