
Estela no está mal. Pero tampoco está entera. Estela tiene una vida que, desde fuera, parece funcionar. Personas que quiere y que la quieren, momentos reales, afecto sincero. Nada está mal... y, sin embargo, algo pesa. Un relato corto sobre reordenar sin destruir, sobre volver a una misma y descubrir que, en ocasiones, sentirse entera es más que suficienteAll Rights Reserved