En el corazón del Atlántico, el rango es solo una prenda que espera ser arrancada.
Adrián Keller es la encarnación del orden. Como Primer Oficial del Elysium, su mundo se define por la pulcritud de su uniforme blanco y la fría distancia del mando. Es un hombre que ha construido su vida sobre la disciplina, creyendo que la jerarquía es la única armadura capaz de protegerlo del caos de sus propios instintos.
Pero bajo las cubiertas de cristal, en el pulmón de fuego y aceite de las máquinas, habita su perdición: Elías Ríos.
Elías no respeta los galones; él entiende de sudor y de la verdad que el acero revela bajo presión. Tras un encuentro fortuito en la oscuridad de los sectores inferiores, se desata un duelo pasional de fuerzas elementales. Lo que comienza como una lucha de poder profesional pronto se convierte en una cacería de identidades, donde la insolencia ardiente del técnico empieza a agrietar el mármol del oficial.
Mientras el gigante de acero corre a velocidades prohibidas y una tormenta implacable amenaza con exponer las costuras de la nave, Adrián descubre que la verdadera amenaza no está en el océano, sino en el roce prohibido de una mano sucia sobre su pecho.
Esta no es una historia de navegación; es la crónica de una colisión inevitable entre la autoridad y el deseo, entre la luz del puente y la sombra del sector de máquinas. Un viaje donde la masculinidad se pone a prueba y donde la única victoria posible es la rendición mutua en la oscuridad.
En el Elysium, el blanco es una invitación al pecado. Y el pecado tiene el olor del aceite y la fuerza del acero.
Tutor es un gran peleador retirado que se dedica a entrenar a jóvenes promesas, en el gym más famoso de Tailandia,
Su vida cambiará cuando Figther peleador novato reconocido por su fama de fanfarrón llegué a su vida para cambiarla por completo.
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