Los ojos de Ágamo
Todo empezó en el vacío con una primera palabra. Y entonces... vino la luz, y luego, el primer verso. Cuando Taltanium Ágamo creó al mundo, el cielo primero surgió de una estrella. Y de la primera estrella, el primer hombre fue forjado, y cuando el primer hombre se sintió solo, Taltanium Ágamo le dio vida a sus hijos y su primera esposa. Pero luego, el primer hombre descubrió que lo que realmente quería era poder, pero Taltanium Ágamo no le dio poder, porque el poder corrompe incluso al más justo de los hombres.
Lleno de odio, el primer hombre ideó un plan junto a otros hijos de Dava para matar al dios primero y hacerse con su poder. Taltanium Ágamo lo supo, y al descubrir que su obra maestra había sido corrompida por la envidia y la rabia, arrepentido, decidió suicidarse.
Siglos después, en el este de Miyanari, Elyon Erickson, de dieciséis años, comienza a sufrir sueños perturbadores tras la muerte de su madre. En ellos aparecen criaturas monstruosas y una presencia antigua que lo observa desde la oscuridad. Pronto descubrirá que sus visiones no son simples pesadillas, sino advertencias.
Con la ayuda de sus amigos, Elyon deberá desentrañar el origen de esos sueños y enfrentar una verdad que podría cambiar su destino. Porque, cuando un dios cae, su poder no se extingue.