La Navidad debería ser un tiempo de paz, familia y segundas oportunidades... pero en la familia Stark-Rogers, nada es tan simple.
Peter solo quiere una cosa: pasar la Nochebuena con las personas que ama, sin tener que elegir entre ellas. Wade, por su parte, está dispuesto a intentar encajar, a controlarse, a no arruinar nada, aunque eso signifique tragarse bromas, comentarios y miradas cargadas de juicio.
Tony Stark no confía en él. Nunca lo ha hecho.
Y una cena navideña, rodeada de héroes, luces y un pavo perfectamente decorado, se convierte lentamente en el escenario de viejas heridas, reproches no dichos y una verdad imposible de seguir ignorando.
Porque a veces, incluso en Navidad, el mayor acto de amor es levantarse de la mesa y marcharse.
Este es un especial del próximo libro que escribiré.
¡Feliz navidad atrasada! y Feliz año nuevo!
All Rights Reserved