Hawkins se está apagando.
Las grietas no solo rompieron el suelo, también rompieron a las personas que crecieron allí.
Mientras el Upside Down se extiende lentamente, el grupo entiende una verdad devastadora: no todos volverán a ser quienes eran, y algunos nunca volverán en absoluto. Vecna no solo quiere destruir mundos, quiere dejar cicatrices que no puedan cerrarse.
Once descubre que su poder siempre tuvo un precio, y que amar a los demás puede significar perderlos. Will, aún conectado al otro lado, siente cómo su destino se aleja del mundo que conoce.
Esta vez, la amistad no será suficiente para salvarlos a todos.
Y el final no pregunta quién gana...
pregunta quién queda.
Una mutación global hizo que los seres vivos empezaran una re-evolución. Los humanos o se degeneraron en zombis, o evolucionaron hasta convertirse en seres con habilidades especiales, mientras que los humanos comunes quedaron en el eslabón más bajo de la cadena alimentaria.
Hambre y violencia, sangre y saqueos se convirtieron en la norma del apocalipsis.
Hasta que un día, un grupo de seres con habilidades especiales se presentó ante un pequeño asentamiento construido por humanos comunes, solo para descubrir que no podían vencer ni a una maceta de lechugas en la entrada. Entonces se dieron cuenta de que algo en aquel lugar no estaba del todo bien.