Sparta nunca pensó que algo tan simple como "salir a pasar el rato" pudiera convertirse en un juego peligroso. Raptor lo invita, lo busca, lo hace sentir especial... pero nunca da el siguiente paso. Nunca define nada.
Mientras tanto, Raptor sigue coqueteando con chicas y chicos sin ningún problema, como si Sparta fuera solo una opción más en la lista.
Y entonces surge la pregunta que Sparta no puede sacarse de la cabeza:
¿para qué lo quiere a él, si no piensa dejar de jugar con todos los demás?
All Rights Reserved