"No es una pócima. Es un cronómetro que no puedes pagar; su precio es el apellido."
En pleno 2086, la inmortalidad e inmunidad en La Cúpula vienen en formato de shot y sin efectos secundarios: el Elixir. El Laboratorio Solari condensa tiempo de vida y salud en inyecciones para que la élite se mantenga en su privilegiada posición, mientras La Periferia respira vapores tóxicos y come de las sobras.
Si el apellido es un precio, la sangre de los Solari, los dueños del Elixir, es la ley. Altaira, la heredera del imperio, jamás tuvo motivo para quejarse hasta que el Caso Vitral la obliga a cruzar la frontera. En La Periferia, descubre que quizá sí hay efectos secundarios no documentados y que solo pueden ser curados mediante la verdad.
Fausto Vitral, que no tiene un apellido valioso, no quiere que los Solari paguen esos efectos; quiere que el sistema se apague. Y, por supuesto, que los ojos azules de Altaira nunca dejen de mirar a los suyos, pues aunque el mundo de ambos se esté cayendo a pedazos por sus culpas, él tiene la esperanza de levantarlo con ella.
¿Alguna vez has deseado algo prohibido? como si esa cosa estuviera en la lista del "NO TOQUES, NI CODICIES" pero que cada momento incita más y más a... tenerlo.
ADAPTADA
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