
Youngjae tiene un nuevo vecino: Un omega cautivador y misterioso que huele a duraznos frescos y tiene una linda sonrisa. Youngjae no debería estar pensando tanto en él, pero no puede evitarlo. Cada cosa que hace lo envuelve más y más. Pero Mark era un omega. Un omega igual que él. No debería sentirse así. ¿O quizás sí?All Rights Reserved