Max Verstappen, de 19 años, es el capitán más joven en la historia de los Boston Bruins. Ruso-holandés, fuerte y decidido, llega a la liga con una misión clara: llevar a su equipo a la Copa Stanley. Su estilo de juego duro y físico lo hace destacar desde el primer instante, pero también le valida críticas por su juventud.
Al otro lado del hielo está Charles Leclerc, también de 19 años y capitán de los Montreal Canadiens. Monegasco-italiano, elegante y técnico, lleva sobre sus hombros la tradición de uno de los equipos más queridos de Canadá. La afición lo adora, pero la presión de cumplir las expectativas es abrumadora.
Sus primeros encuentros en la pista desatan una rivalidad feroz - gol por gol, choque por choque, no dejan espacio para concesiones. Pero entre los entrenamientos intensivos, los viajes con el equipo y los momentos en los que la cámara no está presente, esa tensión comienza a transformarse en algo que ni siquiera ellos pueden explicar.
¿Podrá una rivalidad tan intensa convertirse en el vínculo más fuerte de sus vidas? Todo se juega en el hielo... y fuera de él.