
A ojos de todos, ella es una chica rota. Su relación con la comida es enfermiza, su cuerpo está marcado por heridas que nadie quiere mirar demasiado de cerca y su silencio pesa como una súplica constante de ayuda. Vive atrapada en una casa donde el miedo y la culpa parecen respirar junto a su madre, quien observa cómo su hija se desmorona lentamente sin saber cómo salvarla. Una noche, la tragedia parece consumarse cuando la madre la encuentra inconsciente y la lleva de urgencia al hospital. El diagnóstico es claro: la situación ha llegado demasiado lejos. Entre el pánico y el amor desesperado, la madre toma una decisión definitiva: internarla en una clínica de rehabilitación, convencida de que es la única forma de mantenerla con vida.All Rights Reserved
1 parte