Nació en una época donde los dioses aún escuchaban, cuando Corea no tenía nombre y el pecado se castigaba con sangre. Temple fue arrancado de los brazos de su madre el mismo día de su nacimiento y condenado a cargar con una culpa que no le pertenecía. Desterrado por un rey consumido por la traición y el odio, su castigo no fue la muerte, sino algo peor: la eternidad.
Durante siglos, Temple ha existido en la oscuridad, oculto bajo catedrales, monasterios y ruinas sagradas, convertido en una aberración que observa al mundo sin poder tocarlo. Privado del sol, del amor y del consuelo divino, aprendió a sobrevivir en silencio, convenciéndose de que su castigo era justo... hasta que un día, en la penumbra de Notre Dame, escucha una plegaria que no debería importarle.
Jooha es un hombre roto, marcado por la pérdida, la violencia y el abandono. Arrodillado ante un dios en el que ya no cree, suplica por alivio sin saber que su dolor ha despertado algo antiguo, prohibido y peligroso. Temple lo observa desde las sombras, atraído por su vulnerabilidad, por su fe quebrada, por la pureza que aún resiste dentro de él.
Lo que comienza como una vigilancia silenciosa se transforma en obsesión. Y lo que parece un acto de compasión amenaza con convertirse en un pecado mayor que cualquiera cometido antes.
Porque amar a Jooha podría ser la salvación de Temple...
o la prueba final de que nunca debió existir.
I was thirty years of age when my life met its sorry end once a simple married woman, my world shattered the moment I found my husband entangled in another's embrace. I died there, on the cold floor of the home we had built together, in a manner far more pitiful than I ever imagined for myself.
And yet... I awaken. Breathing. Living.
Reborn as the stepmother of a boy destined to become a villain- a child fated to meet the same miserable end as I once did.
I failed once as a mother.
So, what shall become of this second chance at motherhood?
•
Note: updates every Thursday
Owner of the cover X\@irt_5433