
No nacemos sabiendo vivir. Aprendemos. Aprendemos a amar mirando. A callar repitiendo. A defendernos antes de entender por qué duele. Somos un lienzo en blanco que no permanece limpio por mucho tiempo. La vida empieza a llenarnos incluso antes de que sepamos sostener un pincel. Colores ajenos, trazos torcidos, manos que pintaron sobre nosotros sin pedir permiso. Nada de eso fue un error. Fue aprendizaje. Crecemos creyendo que hay partes de nosotros que están mal, que necesitan ser corregidas, reparadas, curadas. Pero con el tiempo, si tenemos el valor de mirar de frente, entendemos algo distinto. No hay nada roto, hay historia No somos una versión final. Somos proceso. Este libro no es una promesa de reinicio. Porque nadie empieza de cero. Empezamos desde lo vivido, desde lo aprendido, desde lo que nos dolió y también desde lo que nos sostuvo.Todos los derechos reservados
1 parte