Para sus superiores, es un problema. Para los delincuentes, una pesadilla.
El Capitán Villanueva no entiende de manuales, ni de procedimientos, ni de modales. Solo entiende de calles, de instinto y de cerrar casos a base de testarudez. Es vulgar, incorrecto y, maldita sea, el más eficiente de la brigada.
Por eso, cuando una ladrona fantasma empieza a vaciar las cajas fuertes más seguras de la ciudad sin dejar rastro, todos señalan a Villanueva. Si alguien puede atraparla, es él.
El problema: la fantasma siempre va un paso adelante
Un robo. Otro. Y otro. Cada golpe es más audaz. Cada huida más limpia. Por primera vez en su carrera, Villanueva corre detrás de una sombra que parece conocer sus movimientos antes de que él mismo los imagine.
La obsesión empieza a consumirlo. Las noches en vela. Las pistas que no llevan a ninguna parte. La certeza de que algo huele mal, muy mal, dentro de su propia gente.
Porque la fantasma no actúa sola.
Alguien muy cercano maneja los hilos. Alguien que conoce a Villanueva mejor que nadie. Alguien que desayuna con él cada mañana mientras la ciudad arde.
Pero cuando la verdad finalmente se destapa, no será una traición lo que encontrará Villanueva. Será algo mucho más retorcido. Algo que lleva años gestándose en silencio.
Una hija. Una criminal. Y un policía que tendrá que decidir si empuñar la ley... o abrazar la sangre.
Porque en esta ciudad, los lazos de familia son más peligrosos que cualquier delito.
Siete capítulos. Una cacería. Un secreto que lo cambiará todo.
Primer libro de la serie #GoodBoys. En físico gracias a Nova Casa Editorial (este es un borrador).
Inteligente, perfeccionista, competitivo, meticuloso, brutalmente honesto y desgarradoramente guapo; tiene un nombre, Malcom Beasley, mejor conocido como el número 27.
Un completo e indiscutible chico bueno.
Tráiler por: @Little-evil-soul
Portada NO oficial por: @DanyZarahi