En la oscuridad, todo lo que crees seguro se vuelve frágil. Los Ángeles observan desde lo alto, fríos, imparciales, y no vienen a proteger. Algunos solo esperan el momento en que caes, listos para castigarte, o matarte si osas desafiar sus reglas. Amar a uno de ellos es un acto prohibido, un deseo que arde donde no debería, una tentación que ensucia la sangre y el corazón.
Y aun así, siento. Cada latido se convierte en un riesgo; cada mirada, en un desafío a su mundo y al mío. Hay algo más fuerte que el miedo: la necesidad de sentir, incluso cuando lo prohibido te consume, cuando el deseo es sucio y peligroso, y cada momento juntos podría ser la última vez.
Las cosas nunca fueron sencillas para Mila.
Después de que su madre la echara de la casa, lo único que le quedaba era su padre, pero vivía a kilómetros de Argentina.
Él decide pagarle un pasaje de ida a Italia, pero no de vuelta.
Lorenzo siempre supo que su jefe de trabajo tenía una hija, pero nunca pensó que llegaría de esa forma y que se convertiría en su nueva compañera de trabajo.
Si ambos son unas personas perdidas, ¿qué mejor que escaparse juntos a Roma y enseñarle a Mila que el amor no es tan malo como parece?