Los Ángeles. Futuro cercano.
La ciudad está controlada por algoritmos, vigilancia constante y un sistema que promete orden... aunque nadie sabe realmente quién lo maneja.
Ethan Calder es policía. Hijo de un comisario caído en acto de servicio. Un apellido que abre puertas... y levanta sospechas.
Cuando un antiguo caso relacionado con su padre se reabre, una organización tecnológica empieza a moverse desde las sombras: hackeos, amenazas, armas experimentales y secretos que nunca debieron salir a la luz.
Cuanto más investiga, más claro queda que el sistema está corrupto... y que no todos quieren que la verdad salga a la superficie.
Entre la ambición de ascender, el miedo a perder a los suyos y una ciudad que lo vigila todo, Ethan deberá decidir hasta dónde está dispuesto a llegar.
Porque en una ciudad donde todo se controla, el mayor peligro es pensar por tu cuenta.
Una mutación global hizo que los seres vivos empezaran una re-evolución. Los humanos o se degeneraron en zombis, o evolucionaron hasta convertirse en seres con habilidades especiales, mientras que los humanos comunes quedaron en el eslabón más bajo de la cadena alimentaria.
Hambre y violencia, sangre y saqueos se convirtieron en la norma del apocalipsis.
Hasta que un día, un grupo de seres con habilidades especiales se presentó ante un pequeño asentamiento construido por humanos comunes, solo para descubrir que no podían vencer ni a una maceta de lechugas en la entrada. Entonces se dieron cuenta de que algo en aquel lugar no estaba del todo bien.