
Su turno continuó como de costumbre: los empleados corporativos llegando con profundas ojeras, los universitarios viéndose un poco más muertos por dentro de lo normal, y un hombre impresionante, de hermosos ojos cafés, que lo miraban con una molestia apenas disimulada- - ¡Perdón! ¿Podrías repetir eso? -preguntó Goshiki, avergonzado. Esta historia NO ES MIA. Le pertenece a "Multi_Fandom_Gal75" en AO3. Traducción al español.All Rights Reserved
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