Priscilla escribe cartas que nunca envía y sueña con alguien que todavía no le pertenece.
Vive entre discos, glamour y control cerrada en su propia cabeza llevándola a idealizar a la una persona que no exige en su mundo creando un amor que existe primero en su cabeza.
Cuando conoce a George, un guitarrista convertido en mito, el mundo lo vuelve más grande... y más solitario.
Él es ruido, luces, promesas suaves que nunca se terminan de decir o nunca se cumplen del todo.
Ella es la oscuridad del glamour, silencio y una devoción que confunde amor con pertenencia.
Entre conciertos, bares y noches que parecen eternas, Priscilla descubre que amar a alguien famoso es una forma de condenarse a sí misma en un mundo de amor idealizado incluso cuando nadie te lo pide.
Lo que comienza como fascinación se transforma en un vínculo hermoso y peligroso, donde el glamour tapa la ausencia y la intimidad no garantiza amor.
Porque algunas personas no te rompen de golpe, pero tampoco te dejan ir .
All Rights Reserved