Durante milenios, los dioses han gobernado el mundo con autoridad absoluta. Imperios, religiones y destinos humanos han sido moldeados por su voluntad bajo una certeza incuestionable: el orden divino es necesario... y eterno.
El equilibrio comienza a resquebrajarse cuando el Movimiento Protestante deja de ser una molestia menor para el régimen del Dux. La llegada de Isaac Kosonen, un joven humano marcado por la pérdida y portador de un poder capaz de reescribir la realidad, convierte la disidencia en amenaza. La caída de una diosa -no por odio ni ambición, sino por coherencia con una idea prohibida: que ningún ser, por divino que sea, debería decidir el destino de la humanidad- anuncia el principio del fin.
Convertido en símbolo, demonio y mesías, Isaac renombra la causa como Movimiento Protestante Antropocentrista y la expande. Pueblos enteros se liberan del yugo divino. Los dioses responden con violencia, miedo y fracturas internas. Y aquel que sostenía el mundo con su sola presencia, el Dios Omnipotente, comienza a preguntarse si ya ha concedido demasiada benevolencia.
Entre traiciones, alianzas frágiles y decisiones irreversibles, Isaac se transforma lentamente en aquello que combate: un juez absoluto, amado y odiado a partes iguales. El Inquisidor. Cada paso hacia la libertad exige un precio; cada victoria deja cicatrices que ni el poder divino puede borrar.
Consecuencias es una epopeya de fantasía oscura, política y teológica sobre el libre albedrío, la responsabilidad y el verdadero costo de cambiar el mundo. Porque derrocar a los dioses no es el final... es el comienzo de algo peor: decidir qué viene después.
«Yo soy las Consecuencias hechas carne»
Iläyra, primogénita de los líderes del clan Metkayina, escucha los susurros y advertencias del mar, aunque aprende a ignorarlos para cumplir con su deber, guiar a los Sully en las tradiciones del arrecife. El equilibrio que juró proteger comienza a debilitarse. Porque callar mantiene a Pandora en armonía... pero escuchar a su corazón podría cambiarlo todo.