En el corazón de Hollowpine, donde los neones de 1986 parpadean sobre calles bañadas por la lluvia, la vida de Jeon Jungkook transcurre en un orden meticuloso y solitario. Estudiante de criminología de día y empleado de una tienda de discos de noche, Jungkook es un omega de apariencia frágil pero espíritu rudo que busca en los libros de texto y en los surcos de los vinilos una respuesta a la oscuridad humana que le arrebató a sus padres. Su existencia es una melodía suave de fondo, una rutina de silencio y café que lo mantiene a salvo de un mundo que no logra comprender.
Sin embargo, el silencio de la ciudad esconde un acorde disonante: The Mixtape Killer.
Kim Taehyung es el nombre detrás del monstruo. Un alfa y abogado de prestigio, cuya fachada de benevolencia y elegancia oculta una psique fracturada por la tragedia y el desprecio. Taehyung no solo mata; compone. Cada víctima es una pista sonora, cada escena del crimen una dedicatoria grabada en un casete que suena mientras la sangre aún está fresca.
El destino se sella en la penumbra de una tienda de vinilos. Cuando Taehyung entra buscando nuevos trofeos para su colección, sus ojos se posan en el chico de cabello castaño y mirada perdida. Jungkook no es solo una víctima potencial; es la pieza perfecta para su composición más ambiciosa. Pero al intentar cazarlo, algo en el engranaje del asesino falla. La curiosidad se convierte en acecho, y el acecho en una obsesión asfixiante que se filtra en las rendijas de la vida de Jungkook a través de notas anónimas y cintas sin remitente.
En una ciudad donde cada sonrisa puede costar una vida, Jungkook empezará a sentir que alguien ha elegido su banda sonora. Lo que no sabe es que, en la retorcida mente de Taehyung, el amor suena exactamente como un vinilo roto: una canción hermosa, distorsionada y condenada a repetirse hasta el final.
Bảo Lưu Mọi Quyền