Dios,Eres precioso
La primera vez que Atsumu Miya vio a Hinata Shouyou fue en las nacionales. Inarizaki calentaba cuando Karasuno entró al gimnasio. Atsumu, que siempre menospreciaba a los otros equipos, sintió algo extraño al ver al pequeño pelirrojo de piel blanca, labios rosas, cabello rizado y definido, mandíbula marcada y pestañas largas. Hasta percibió su aroma, amaderado y natural.
Molesto por esa reacción, lo insultó: "Acá se viene a jugar, no a estar de putita y cogerse a los árbitros". Hinata lo miró, sonrió levemente como saludando, y siguió calentando, rematando pelotas sin prestarle atención. Sus compañeros notaron el increíble salto del chico.
Durante el partido, Atsumu no podía dejar de observarlo. Hinata solo existía para el juego, ignorando por completo al gemelo. Y Atsumu, el arrogante, quedó atrapado queriendo llamar la atención de alguien que ni siquiera había registrado sus insultos.