PRÓLOGO Dicen que los alfas como él no miran a omegas como yo. Y si lo hacen, es solo por una noche. Para ensuciar las sábanas. Para satisfacer su impulso animal y luego volver a sus oficinas de cristal, a sus trajes perfectos, a sus novias con apellidos poderosos. No se quedan. No llaman. No recuerdan. Pero Jungkook no era como los demás. O eso creí. Cuando su mirada me atravesó por primera vez, fue como si el mundo se quedara sin oxígeno. No había pasado ni un minuto y ya podía jurar que ese alfa olía a problema. A tentación. A condena. Y sin embargo, abrí la puerta. Lo dejé entrar. Lo dejé tocarme. Y ahora, mientras abrazo mi vientre con manos temblorosas, con las náuseas subiendo por mi garganta y el vacío de su ausencia clavado en el pecho... Ahora me doy cuenta de que lo que empezó como una noche de locura, fue el comienzo de mi fin. O tal vez... De todo lo que siempre deseé.
Detail lengkap