Tom Kaulitz, un hombre carismático, ligeramente misterioso, respetado, correcto, casado desde hace años. Su vida está ordenada, incluso aburrida. Cumple con todo lo que se espera de él, trabajo normal, rutina, amistades superficiales.
Su vida cambia cuando una chica completamente diferente a todo lo que él conoce entra en su mundo, llega a su vida sin saber que lo va a desarmar todo. Ella es famosa, pero no es glamorosa al 100% . Es simplemente ella.
No es provocadora, no busca llamar la atención. Es inteligente, directa, honesta y tiene algo que lo desconcierta: lo hace sentir deseo y curiosidad al mismo tiempo, de una forma que nunca había experimentado.
Él sabe que está mal. Ella sabe que no debería sentirse así.
Pero hay algo entre ellos que no se puede apagar. No es amor romántico ni fantasía adolescente: es deseo real, que crece en silencio hasta volverse imposible de ignorar.
"Podría comerme a esa chica para el almuerzo. Sí, ella baila en mi lengua.
Sabe como si ella pudiera ser la indicada, y nunca pude tener suficiente.
Podría comprarle tantas cosas; es un antojo, no un flechazo, eh.
"Llámame cuando estés ahí" Dijo: "Te compré algo raro" Y lo dejé bajo el nombre de "Billie". Así que ahora ella está subiendo las escaleras, entonces estoy acercando una silla. Y me estoy recogiendo el pelo, Bebé, creo que fuiste hecha para mí. "