
La vida suele empujarte a lugares donde nunca pensaste volver. A veces para que entiendas algo. A veces para que porfin sueltes. Y otras porque no queda más remedio que aprender mientras sigues respirando. Esta parte de mi historia comienza en un punto donde vivir con él ya no era amor, pero tampoco olvido. Era una contradicción diaria. Lo que nadie vió -lo que nadie imaginó- Fueron las primeras noches. Las noches que casi me rompen.All Rights Reserved