La reina convertida en peón

La reina convertida en peón

  • WpView
    přečtení 4
  • WpVote
    Hlasy 0
  • WpPart
    Části 2
WpMetadataReadPro dospěléRozepsáno
WpMetadataNoticeNaposledy publikováno čtv, úno 19, 2026
WpInfo
Fikce
Romantika
Como en todo tablero de ajedrez, hay dos reyes y dos reinas. Pues bien, yo tenía a mi rey del mismo color que mi pieza. Hasta que el juego empezó... Pensé que era la reina de su tablero, por la que mataria a todo peón, arfil, torre, caballo todo lo que se pusiese en medio, cometí el peor error de mi vida y la pieza que tenía de frente no era la misma. La partida volvía a comenzar, siempre acababa siendo el mismo resultado, él movía las fichas y yo siempre acababa siendo su peón, el primero en morir y el último al que elegir. No se en que momento decidí estar en su tablero pero quería cambiarlo.
Všechna práva vyhrazena
Připoj se k největší komunitě vypravěčůZískej personalizovaná doporučení příběhů, ukládej si oblíbené do své knihovny a komentováním i hlasováním buduj komunitu.
Ilustrace

Taky se ti může líbit

  • Fast love
  • 𝘚𝘦 𝘧𝘶𝘦, 𝘷𝘰𝘭𝘷𝘪ó
  • Luz en la oscuridad / Freenbecky G!p
  • La criada
  • Perfecto odio
  • 𝘽𝙚𝙚𝙧 𝙖𝙣𝙙 𝙤𝙧𝙖𝙣𝙜𝙚 𝙟𝙪𝙞𝙘𝙚 | 𝙍𝙤𝙧𝙤𝙣𝙤𝙖 𝙕𝙤𝙧𝙤
  • La cuestionable forma de perder el amor
  • ¿KOOKIE OPPA? [ kookv ]
  • Lazos de sangre || Byler
Fast love

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.

Více informací
WpActionLinkPokyny k obsahu