Miradas |

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WpMetadataNoticeLast published Sun, Jul 12, 2026
¿Es acaso conocerte el fin de mi cordura? ¿Es acaso el amarte el fin de mi vida?, porque si amarte es mi tumba con gusto muero en mi ley, porque si amarte es mi ruina... Con gusto caigo en tus pedazos.
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A veces creemos tener la vida planeada. Armando tiene claro su camino: entrenar, jugar, mejorar, concentrarse. Su mundo gira alrededor del fútbol, de los estadios llenos y de la presión de ser el goleador de Club Deportivo Guadalajara. Es reservado, tímido y prefiere mantenerse lejos de todo lo que no tenga que ver con su carrera. Camila Hernández, en cambio, vive una realidad completamente distinta. Tiene veinte años, estudia Diseño y trabaja en una pequeña cafetería para ayudar en casa y pagar sus estudios. Entre clases, turnos largos, dulces que vende en la universidad y postres que prepara por encargo, su vida es un constante ir y venir... pero siempre con una sonrisa en el rostro. Camila es luz, es risa, es espontaneidad. Le gusta salir, conocer gente nueva y disfrutar cada pequeño momento que la vida le regala. Y hay algo más: Camila no sabe absolutamente nada de fútbol. Ni de ligas. Ni de equipos. Ni de jugadores famosos. Por eso, cuando un día cualquiera un chico tímido entra a la cafetería donde trabaja, ella lo atiende como a cualquier otro cliente. Sin nervios. Sin emoción. Sin reconocerlo. Para Armando, acostumbrado a las miradas, los susurros y las fotos, eso resulta... extraño. Pero también se siente bien. Lo que comienza como un café más en un día cualquiera, pronto se convertirá en una serie de encuentros, conversaciones inesperadas y sonrisas que aparecen sin avisar. Porque a veces el corazón no pregunta. No planea. No avisa. Simplemente encuentra a la persona correcta... en el momento más inesperado.

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