Lucerys, Lucerys, Lucerys. No había pensado en él en mucho tiempo, no, siempre pensaba en él, siempre pienso en él, en su rostro, su cara ensangrentada, su nariz rota, se veía perfecto, siempre se ha visto perfecto, después de romper su nariz no volví a verlo, al menos no en persona, tampoco en fotografías pero si lo veía, lo veía en mis sueños, en mis pesadillas, en mis mejores sueños.
Me preguntaba como había crecido en estos años sin verlo, cuan hermoso se había puesto, pero para mi desgracia no lo sabía, nadie de mi familia lo había visto desdé esa noche
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