Max estuvo enamorado de Carlos cuando tenía quince.
Carlos nunca se dio cuenta.
Para Carlos, Max siempre fue solo su amigo, el chico que iba un medio paso detrás, el de sonrisa pequeña, el que siempre estaba ahí. Para Max, Carlos era inalcanzable... y seguramente heterosexual. Así que aprendió a callar, a conformarse, a quedarse.
Diez años después, se vuelven a ver.
Carlos necesita mirarlo dos veces.
Luego una tercera.
Porque Max ya no es el chico que recuerda.
Y ahora, sin entender en qué momento pasó, Carlos solo puede pensar una cosa:
¿Cuándo Max se volvió tan jodidamente guapo?
Tous Droits Réservés