El Contraste de Mundos
El mundo, para la mayoría, se divide en hemisferios. Para ellos, se divide en luces.
Olivia Ortega, las luces son frías, blancas y coreografiadas. Su aroma es a perfume francés y a la laca de los sets de filmación; su banda sonora es el silencio antes de que el director grite: "¡Acción!".
Cesar Parra, las luces son cálidas, amarillas y vibrantes. No hay filtros en su vida, solo el peso de un sombrero bien puesto y la lealtad de una sangre que suena a ritmo de regional mexicano.
Dos años. Ese es el tiempo que él ha pasado viéndola a través de una pantalla, sintiendo que ella es una melodía que aún no sabe componer.
Él tiene el corazón listo y las palabras ensayadas. Ella tiene la mirada fija en un horizonte de éxito. Parecería que solo es cuestión de que el destino los cruce en el momento exacto.