Nathan Hooper, conocido como "Seven", es el hermano de Eleven: alto, silencioso, intimidante y cargado de un poder cinético que el laboratorio quiso borrar. Vive conteniendo todo -emociones, palabras, deseos- para proteger a su hermana y al grupo, mientras una sombra sin ojos lo acecha cada noche más cerca.
Will Byers, sensible y observador, lleva años mirando a Nathan desde las sombras. Al principio es admiración pura; después se convierte en algo más profundo, doloroso y callado. Ve cómo Nathan se abre poco a poco con la música -tocando el bajo, cantando con Lydia en un dúo cargado de tensión y deseo- y siente que cada acercamiento entre ellos lo deja más lejos.
Mientras la banda ensaya en el garaje, Will dibuja portadas y observa desde la esquina, con el corazón apretado por celos que no se atreve a nombrar. Nathan, siempre alerta, nota el silencio de Will, pero no sabe cómo romperlo. Solo sabe protegerlo, como protege a todos.
Entre canciones crudas, besos inesperados en el escenario y una amenaza que se acerca, Will anhela ser visto por Nathan no como un hermano menor o un amigo, sino como alguien que podría ocupar el espacio que Lydia ocupa en el escenario... y quizás en su vida.
Una historia de amor no dicho, de miradas que duran demasiado y de un chico que guarda su corazón en silencio, esperando que el otro lo escuche sin palabras.
Mᴀᴛᴛʜᴇᴏ Rɪᴅᴅʟᴇ no necesita a nadie.
Ni profesores, ni reglas, ni tutorías.
Pero cuando Dumbledore lo amenaza con repetir quinto año ---y con la decepción de su familia respirándole en la nuca---, no le queda más opción que aceptar la ayuda de Kʏʟɪᴇ.
Kʏʟɪᴇ Pᴇᴍʙʀᴏᴋᴇ, la chica Hufflepuff con sonrisa de azúcar, notas perfectas y un novio que la rompe en silencio.
Ella es el tipo de persona que él nunca entendió.
Él es el tipo de chico del que ella debería mantenerse lejos.
Pero cuando los encuentros en la biblioteca se vuelven más frecuentes que los insultos de Cormac, Mattheo empieza a preguntarse si ser un "mejor novio" no significa algo totalmente distinto a lo que pensaba.