Kelsey Cooper es una chica que si la ves la considerarias una chica tranquila y que pasa desapercibida. Y si, por una parte lo es. Le gusta mucho escuchar música, tocar la guitarra y el piano, escribir novelas que nunca le enseñara a nadie, pasear junto a su perro Darcy, etc...
Pero también tiene otro lado, el que nunca sale a la luz, el vulnerable. Desde muy pequeña a sufrido bullying constante, sus padres no lo saben, sus hermanos tampoco, nadie. No quiere que nadie la vea así. Por eso, cuando entro en la secundaria, decidio hacerse una de las populares, consiguio novio, se hizo amiga de las animadoras, y cosas así.
Ella sabe que lo que hace no es bueno, pero no lo verá claramente hasta que no llegue el. Dylan Carson, el chico timido y callado. El chico nuevo que llega desde California, Kelsey no sabe que ese chico le cambiara la vida por completo.
Y dejara de creer que el amor era rojo ardiente a ver que era dorado.
Andy siente que todo le sale mal: acaba de ser rechazado por la chica que le gusta y necesita ayuda urgente para aprobar sus exámenes o tendrá que recursar en las vacaciones de invierno. Para colmo, su madre le consigue el peor tutor de todos: Edward, el chico más grosero, antipático y con fama de ser homofóbico. El escenario no podría ser peor.
Sin embargo, con cada tutoría, descubre que Edward es todo lo contrario: es amable, divertido y está secretamente enamorado de otro chico de la escuela.
Andy, al descubrir que Edward no es lo que todos piensan, decide ayudarlo con consejos de conquista a cambio de las tutorías, no obstante, a medida que pasa el tiempo, la relación entre ambos se fortalece. Mientras Edward sigue los consejos de Andy y parece que está conquistando al chico que le gusta según sus propias palabras, Andy comienza a cuestionar sus propios sentimientos.
¿Podrán conseguir la conquista perfecta o descubrirán que el amor verdadero está más cerca de lo que imaginaban?