
En la madrugada del 2022, después de un live agotador, Stray Kids decide grabar un reto tonto con una cámara VHS vieja encontrada en el sótano: fingir "no-clippear" la realidad, como en esos videos virales de backrooms infinitos. Risas, bromas, saltos dramáticos... hasta que el pasillo del edificio de práctica se estira un poco más de lo normal. Las luces zumban con ritmo extraño. Sus propias voces los llaman desde atrás. Los espejos tardan en reflejarlos. Y las puertas que deberían llevar de vuelta al estudio... simplemente ya no están. Uno a uno, los ocho chicos se separan en un laberinto de moqueta amarilla húmeda, habitaciones saturadas de colores imposibles, piscinas abandonadas y escenarios vacíos donde miles de asientos esperan a un público que nunca llega. Lo que encuentran no son fantasmas: son versiones de ellos mismos. Sonrisas que se estiran demasiado, ojos blancos que reflejan algo moviéndose dentro, piel plástica sin poros, risas que no terminan nunca. La cinta sigue grabando. La estática sangra. Aparecen mensajes en pantalla: NO HAY SALIDA ERROR 404: REALIDAD NO ENCONTRADA ¿QUIERES VOLVER A INTENTARLO? [Y/N] Y al final, cuando la cámara cae y la luz roja parpadea una última vez... no está grabando a ellos. Está grabando a quien la está viendo. Porque si parpadeas, ellos entran. Y esta vez, no van a quedarse solo en la pantalla. Advertencia: No leas esta historia con las luces apagadas. Y sobre todo... no parpadees. ¿Te atreves a presionar "Y"?Todos os Direitos Reservados
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