Ella tiene cuarenta y sabe lo que cuesta volver a confiar. Él tiene veintiocho y no entiende de límites. Entre miradas que desafían al tiempo y un deseo imposible de ignorar, nace una relación que no debería existir, pero arde demasiado como para negarla. Cuarenta razones para caer. Veintiocho para arder. Una historia donde la edad no separa: provoca.
More details