Lirios de invierno no nació con un plan.
Nació de escribir cuando no sabía qué hacer con lo que sentía.
Estos poemas no siguen un orden lógico ni una historia cerrada. Aparecen cuando tienen que aparecer. Algunos fueron escritos de madrugada, otros con ruido alrededor, otros con una calma que no duró demasiado. Todos nacieron de la misma necesidad: decir algo antes de que se quedara dentro.
He publicado antes Caer, Llegas tarde y Yo, el último ciudadano en Wattpad, y quizá quien haya leído esos libros reconozca aquí la misma voz, aunque más desnuda. Este no es un ejercicio de estilo ni una búsqueda de respuestas. Es un cuaderno abierto. Un blog sentimental. Un lugar donde amar, callar, soñar, perder y volver a intentar decirlo mejor.
No escribo porque tenga algo importante que enseñar. Escribo porque hay cosas que solo se entienden cuando se ponen en palabras. Y a veces ni siquiera entonces. Este libro es eso: intentos. Besos escritos. Silencios que no supe guardar. Preguntas que no quise resolver.
Tengo 18 años y creen que no sé casi nada, pero sé que sentir no es una pérdida de tiempo. Si estos poemas acompañan a alguien aunque sea un momento -en una tarde lóbrega, en una noche de ron y memoria, o en un día que parecía normal-, entonces ya habrán cumplido su función.
Este libro no se termina.
Se sigue escribiendo.
Todos los derechos reservados