
Michelle acaba de empezar una nueva etapa temprano: vivir sola, estudiar, trabajar y aprender a habitar espacios que todavía no siente del todo propios. Entre clases, horarios muertos y pasillos universitarios, su rutina parece clara, hasta que un cruce inesperado empieza a alterar el ritmo de sus días. A veces, las historias no empiezan con grandes decisiones, sino con alguien que aparece siempre en el mismo lugar.Todos los derechos reservados