Jay es un experto mentiroso. Mientras mantiene la imagen de una relación estable, introduce engaños silenciosos y calculados: encuentros de una sola noche con distintas personas, siempre en la misma cama que comparte con Jungwon. Para Jay, no hay sentimientos ni remordimientos; solo la necesidad de no pertenecer del todo, de conservar el control y la comodidad de una mentira bien sostenida.
El amor ciego puede convertirse en un hogar inseguro, la traición no siempre llega con escándalos, sino de palabras suaves, abrazos precisos y mentiras dichas en voz baja.
La ausencia de verdad y el dolor que nace cuando alguien ama de forma honesta... a quien solo sabe fingir.