La única senda para sanar al Demonio Celestial es mediante la posesión de un Cuerpo de Yin Extremo.
Ho-yeon es vendido como tributo con el único fin de aplacar la energía Yang descontrolada del Demonio Celestial. A pesar de no poseer realmente la constitución de un "Cuerpo de Yin Extremo", Ho-yeon nacido con el cabello blanco como la escarcha, emprende el viaje desde el Palacio de Hielo del Mar del Norte hacia las Diez Mil Montañas del Culto Demoníaco.
En medio de su travesía, su caravana es emboscada por una facción misteriosa.
-Te llaman nieve eterna, pero no pareces más que un desastre despeinado.
Su vida es salvada por un hombre llamado Mu-gyeong. A pesar de poseer un poder marcial asombroso, Mu-gyeong vive como un vago; un hombre que, mientras más se conoce, más sospechoso resulta.
Con la ayuda de Mu-gyeong, Ho-yeon llega a salvo al Culto Demoníaco, pero al no ser convocado por el Demonio Celestial, termina compartiendo sus días con su salvador.
-¿Entonces, piensas regresar al Palacio de Hielo?
-Fui vendido... no tengo un lugar al cual volver.
Ho-yeon se fija la meta de escapar del Culto Demoníaco, ignorando por completo la verdadera identidad del hombre que permanece a su lado. Mientras tanto, Mu-gyeong se da cuenta de que Ho-yeon es la única existencia capaz de armonizar su propia energía Yang desbocada.
-Mira esto. Ha llegado algo realmente interesante desde el Mar del Norte.
En la monótona existencia de Mu-gyeong, Ho-yeon es un enigma absoluto.
-En toda mi vida, jamás había visto a alguien como tú.
⭑。𖦹°‧
Traducción de la novela: 천운
Obra original de: 채팔이
En este mundo, o mandas... o te arrodillas.
Y Asia jamás se arrodilla.
Criada entre sangre, lealtad y traiciones, se convirtió en la heredera de un imperio mafioso que muchos creyeron que no podría sostener.
Pobres ilusos.
Asia no solo lo sostuvo... lo devoró.
Dicen que una mujer no puede reinar sola.
Ella decidió no reinar sola, sí... pero a su manera.
Cuatro hombres, cuatro historias, cuatro guerras diferentes.
Su primer esposo fue un capricho peligroso.
El segundo, un amor prohibido que nunca debió tocarla.
El tercero, un enemigo convertido en obsesión.
Y el cuarto... el cuarto será su ruina o su corona.
Ellos matan por ella.
Ellos aman por ella.
Ellos pertenecen a Asia.
Y el mundo pronto entenderá una sola verdad:
No son "sus hombres".
Son LOS HOMBRES DE ASIA.