Story cover for simplemente no lo se  by lilit_12095
simplemente no lo se
  • WpView
    Reads 3
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
  • WpView
    Reads 3
  • WpVote
    Votes 1
  • WpPart
    Parts 1
Ongoing, First published 5 days ago
1 new part
No es una historia de amor.
Es una historia de preguntas sin respuesta.
Simplemente no lo sé habla de amar a alguien que nunca supo quedarse, de palabras que duelen más que el silencio y de un corazón que aprende, poco a poco, a elegirse.
Escribo sobre el rechazo, la confusión y el peso de querer a alguien que no te elige, pero también sobre la fuerza que nace cuando decides cuidarte.
Este libro es para quienes amaron bonito,
para quienes se preguntaron "¿por qué no fui yo?",
y para quienes aún no tienen todas las respuestas.
Porque a veces sanar no es olvidar...
a veces es aceptar que simplemente no lo sé.
All Rights Reserved
Sign up to add simplemente no lo se to your library and receive updates
or
#333desamor
Content Guidelines
You may also like
You may also like
Slide 1 of 10
Fast love cover
Imperio Oscuro cover
𝖳𝗁𝖾 𝗋𝗂𝗇𝗀 𝗐𝖾 𝖽𝗂𝖽𝗇'𝗍 𝖼𝗁𝗈𝗈𝗌𝖾 💍🤍 cover
Entre las estrellas ⭐️✨ cover
METANOIA - Byler cover
La criada cover
Una pequeña coincidencia | borill  cover
Hermosa Apuesta cover
Track Seven                              RYERS cover
Un desastre por elección cover

Fast love

43 parts Ongoing

París no suena igual desde que él llegó. Los motores rugen como bestias enjauladas bajo la lluvia, rompiendo la calma de la ciudad más romántica del mundo. El asfalto quema. Las luces de neón se reflejan en los charcos, y los paparazzi hacen guardia como lobos hambrientos frente a cada hotel de lujo, cada bar escondido, cada sombra que podría ser él. Jeon Jungkook. Campeón de automovilismo, arrogante, temido, hermoso en la forma en que lo son las tormentas eléctricas. Kim Taehyung. Modelo codiciado en las pasarelas más exclusivas de Europa, rostro de campañas millonarias, elegante, intocable, y una belleza que no pedía atención, la exigía. No deberían haberse conocido. Y sin embargo, el universo decidió que se miraran. Solo una mirada. Un segundo. Un latido más rápido. Y desde entonces, nada volvió a frenar.