CC Walker lo tiene todo: el brazalete de capitana del equipo de fútbol, una guitarra eléctrica que ruge en los escenarios más oscuros de la ciudad y el nombre más coreado de toda la universidad. Es la definición de éxito, rebeldía y, sobre todo, es alguien fuera del alcance de cualquiera. Ella no sigue las reglas; las rompe al ritmo de un solo de rock.
Cairo Sweet es el polo opuesto. Su vida se mide en promedios perfectos, libros de texto y el silencio de la biblioteca. Es inteligente, centrada y tiene su futuro planeado al milímetro. Aunque no es invisible, prefiere mantener la distancia de los dramas del campus.
Un encuentro inesperado en los pasillos, una apuesta entre vestidores y un acorde mal tocado harán que sus mundos choquen. Cairo descubrirá que detrás de la fachada de la chica más popular de la universidad hay secretos que no se gritan en un micrófono, y CC aprenderá que, por primera vez, hay alguien a quien no puede ganar con un simple gol.
En una universidad donde todos quieren ser como CC Walker, solo Cairo Sweet se atreverá a descubrir quién es ella realmente cuando las luces del estadio se apagan.
"En el juego del amor, la regla más peligrosa es creer que nadie puede alcanzarte".
A veces, el verano no empieza con risas ni promesas, sino con silencios incómodos, miradas que duran un segundo de más y emociones que nadie sabe nombrar.
Will creía conocer el miedo. Boris creía haber aprendido a esconderlo.
Cuando sus caminos se cruzan, lo que comienza como bromas, cercanía y una complicidad inesperada se transforma lentamente en algo más profundo... y más peligroso. Porque querer a alguien también significa enfrentarse a lo que duele, a lo que se calla y a lo que otros prefieren juzgar.
Entre centros comerciales, sótanos llenos de recuerdos, peleas que dejan cicatrices y noches que cambian todo, este verano pondrá a prueba lealtades, amistades y corazones que aún no saben cómo amar sin romperse.
Algunas historias no nacen para ser fáciles.
Nacen para sentirse.