
Esta es una historia simple, pero nacida de corazones reales. Una historia que enseña que incluso el alma más descarriada puede cambiar cuando conoce el amor; que la confianza no se exige, se cultiva despacio, como quien riega una flor; que el pasado no debe gobernar el futuro; que caer duele, pero levantarse es parte del viaje. Y, sobre todo, que amar a alguien te vuelve vulnerable, te expone, te rompe un poco… pero aun así, amar vale la pena cuando se entrega a quien de verdad importa.Todos los derechos reservados
1 parte