-no te hago bien y lo sabes-dijo el albino con la mirada baja a espaldas de la otra albina
-yo soy la que decide que me hace bien o no, ya deja de intentar manipularme.-contesto cortante mientras limpiaba la sangre del arma que tenia en mano
Ninguno dijo una palabra más, uno continuaba comindo Taiyakis mientras su acompañante limpiaba la sange en aquel almacen penumbroso.
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