En el submundo de Bangkok, Nut quemaría el mundo por proteger a su precioso omega. Lo que no sabe, es que fue él mismo quien encendió la mecha. Tras una fachada de dulzura y fragilidad, Hong se infiltra en la mansión Danjesda con un único objetivo: Cobrar una deuda de sangre. Fingir sumisión es fácil, enamorar al Alfa, un juego de niños. Pero cuando la mentira se vuelve obsesión, nadie sale ileso.
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