Fiamma Hernández, saliendo de su trabajo como es habitual, toma un taxi para irse hacia la casa de sus padres. Un desconocido le ofrece de ir juntos y compartir el gasto, por lo que ella acepta ya que era lo más conveniente para ambos.
No cruzan palabra, pero se nota un ambiente tenso y extraño, cosa que hace que se aparte lo más posible de él. Después de todo, es un desconocido.
Él paga su parte, se despide del chofer aceleradamente y por último extiende su mano para estrechar la de Fiamma. Ella, extrañada, decide no quedar como una maleducada y repite el gesto. Sin embargo, cuando el hombre cierra la puerta del coche y sale a paso rápido, lleva la vista hacia su mano, donde una nota arrugada y un poco ilegible mostraba las siguientes palabras:
Help me (Ayúdame).
-Desde los quince años, Izuku Midoriya ha sentido una presencia constante observándolo.-
- Miradas que no ve, pasos que no escucha, mensajes anónimos que aparecen y desaparecen. Al principio lo atribuye a su ansiedad... hasta que, con el paso de los años, ocurre algo inquietante.-
-Cada chico que se le acerca con intenciones románticas, cada confesión tímida que recibe, termina igual: desapariciones inexplicables. Nadie encuentra pruebas. Nadie conecta los casos. Nadie cree en Izuku.-
-A los veinte años, el miedo ya no es solo paranoia.Y lo peor de todo... es que hay alguien que lo protege.Alguien que lo vigila.Alguien que haría cualquier cosa para que Izuku siga siendo solo suyo.-
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¡No sale nada gráfico ni gore!