Martina y Victoria se conocieron en el colegio San Martín.
Demasiado jóvenes, demasiado perdidas, demasiado intensas para saber quererse bien.
Los años pasaron.
Victoria se convirtió en Policía Nacional. Orden, normas, una vida aparentemente estable.
Martina estudió veterinaria, pero ejerció muy poco. En su lugar, eligió huir: malas compañías, noches largas, decisiones que la fueron alejando de todo... incluso de sí misma. Su relación con su familia se rompió, aunque casi nadie sabe realmente por qué.
El destino es tan caprichoso que vuelve a cruzarlas de la forma más cruel posible.
En una redada nocturna, Victoria detiene a una chica por posesión de drogas.
Cuando levanta la mirada, el mundo se le cae encima.
Es Martina.
El pasado irrumpe con violencia: el amor que no supieron cuidar, las heridas abiertas, las preguntas sin respuesta. Ahora están en lados opuestos de la ley, con demasiado que perder y demasiado que sentir.
¿Puede el amor sobrevivir cuando una es la policía...
y la otra todo aquello que la ley quiere detener?
Una historia de amor, caída y redención.
Porque a veces la vida no te da segundas oportunidades...
te obliga a luchar por ellas.