Namjoon y Seokjin son alfas.
Castas fuertes. Dominantes. Criados para imponer respeto en una sociedad donde el poder no se discute: se ejerce.
En este mundo, los alfas nacen para gobernar.
Los omegas -femeninos y masculinos- existen para ser admirados, protegidos... poseídos.
Joyas hermosas sin voz ni poder. Nada más.
Cuando ambos fijan sus ojos en la misma omega, Han Yura, una joven delicada y de belleza incuestionable, el conflicto se vuelve inevitable.
Su familia, rica por generaciones, es sinónimo de prestigio absoluto: quien se una a ellos asegura un futuro más poderoso que cualquier otro.
Namjoon lo tiene todo.
Hijo de un alfa respetado, de porte firme y autoridad natural, carga con el peso de un legado que debe honrar sin cuestionar.
Seokjin, en cambio, vive bajo una exigencia distinta -más cruel-:
ser él quien devuelva a su familia el honor, el dominio... la grandeza que se espera de su nombre.
La rivalidad entre ambos no tarda en encenderse.
Miradas cargadas de veneno. Golpes. Insultos. Orgullo herido.
Pero cuando dos alfas pasan demasiado tiempo destruyendo los planes del otro, el odio comienza a mutar.
Y lo que empieza como una guerra por territorio...
se transforma en algo mucho más peligroso.
Porque hay heridas que no sangran.
Y deseos que, cuando son prohibidos, arden el doble.
Todos los derechos reservados