En el desierto de lo que no se dice, un mar es Omar, oasis y abismo a la vez. Es un corazón oculto tras la niebla, un tesoro que nadie se atreve a leer. A veces parece un corazón vacío, un eco que busca donde descansar, pero en su vacío no hay nada perdido, solo un espacio inmenso para volver a empezar. Es el misterio de lo que late en sombra, la belleza de lo que no necesita voz; porque un corazón que calla, también nombra la herida, el sueño y el último adiós.
More details