¿Cómo se mide el valor de una mujer?
¿En libras esterlinas, en apellidos, en silencios obedientes?
Francis Hartford se negará a ser medida.
Al borde de la ruina, desafiando a una sociedad que solo le ofrece una salida: venderse. Su encuentro con él era inevitable: un hombre de lógica fría y mirada de invierno, destinado a ser su verdugo o su salvación.
Pero cuando la convicción más feroz choca contra la razón más calculadora, no estalla una guerra.
Se enciende algo infinitamente más peligroso.
Una novela donde la rebelión tiene rostro de mujer y el amor no es la respuesta, sino la pregunta más temible de todas.
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