En el principio no fue la luz.
Fue la pregunta.
Y la pregunta no nació del hombre,
sino del vacío.
Todo lo que fue escrito después
fue intento de respuesta.
Los templos se levantaron,
los nombres se multiplicaron,
las guerras encontraron justificación,
y los libros fueron llamados sagrados.
Pero el misterio no disminuyó.
Porque aquello que creó la forma
permanece sin forma.
Y aquello que dio origen al orden
no necesita ser comprendido.
Este libro no trae revelación.
Trae espejo.
Quien lo lea buscando certezas,
hallará silencio.
Quien lo lea buscando miedo,
hallará reflejo.
Y quien lo lea buscando verdad,
entenderá que la verdad no se entrega...
se soporta.
Bảo Lưu Mọi Quyền