En un mundo dividido por el odio ancestral, las manadas de lobos se rigen por tradiciones crueles: cualquier vida que nazca "defectuosa" debe ser eliminada. Esa fue la sentencia para Hoseok, un niño nacido con los rasgos de su lobo grabados permanentemente en su cuerpo. Dado por muerto en una noche de tormenta tras el trágico sacrificio de sus padres.
Rescatado en la frontera por Namjoon y Seokjin, líderes de la dinastía de vampiros más poderosa y rica del continente, Hoseok crece bajo el apellido Kim. Protegido por los muros de mármol de un castillo frente al mar y bajo la vigilancia feroz de su hermano mayor, Jungkook, Hoseok se convierte en un joven brillante, refinado y amado, ignorando por completo su origen y la fragilidad de su propia salud.
A sus 14 años, Hoseok es la joya de la aristocracia vampírica. Sus notas son perfectas, sus modales impecables y su vida parece un sueño de seda y libros. Pero el pasado no se puede enterrar para siempre. Una nueva ley política de integración obligará a los lobos y a los vampiros a convivir en una misma academia nocturna, y el secreto de su existencia está a punto de quedar expuesto ante los mismos clanes que juraron asesinarlo al nacer.
¿Podrá un joven de cristal sobrevivir en un mundo de bestias?
Cronos no aparece gritando.
Aparece cuando Luke duda.
"El chico es una llave.
O lo traes a mí...
o lo rompes antes de que otros lo usen."
Luke sabe que podría hacerlo.
Pero cada vez que imagina a Percy muerto, algo dentro de él se niega.
No quiere perderlo.
No quiere entregarlo.
Quiere que elija quedarse.
"Sé mío," piensa Luke,
"o el mundo no te dejará vivir."