[Sinopsis]: "Erasé una vez un niño al que nadie pudo nombrar.
No porque no tuviera uno, sino porque cada vez que alguien intentaba definirlo, encontraba algo distinto. Para algunos era amable; para otros, aterrador. Había quienes juraban que sus ojos estaban llenos de tristeza, y otros aseguraban haber visto en ellos el vacío absoluto.
El niño creció observando el mundo desde lejos. Veía héroes sonriendo frente a cámaras mientras, detrás de los edificios iluminados, las personas olvidadas se pudrían en silencio. Nadie las miraba. Nadie las recordaba. Y el niño entendió algo pronto:
La sociedad no odiaba a los monstruos.
Solo odiaba a los monstruos feos.
Así que comenzó a caminar entre la gente con una sonrisa tranquila. Ayudaba ancianos a cruzar calles, alimentaba animales callejeros y escuchaba llorar a desconocidos durante horas. Todos pensaban que era bondadoso. Y lo era. De verdad deseaba aliviar el dolor ajeno.
Pero había algo...
Cada persona rota que encontraba recibía una pequeña semilla. Una duda. Un pensamiento. Un suave empujón hacia aquello que escondían en el fondo del corazón. El niño jamás obligaba a nadie. Solo abría puertas que ya existían.
Y las personas entraban solas.
Un hombre abandonó a su familia persiguiendo poder. Un héroe vendió inocentes para conservar fama. Un estudiante incendió su escuela solo para ser visto por primera vez. El niño observaba todo en silencio, con esa misma expresión serena, como si estuviera contemplando la lluvia caer.
Porque él no creía en el bien ni en el mal.
Creía en la verdad.
Y la verdad era que, cuando se les quitaba la máscara, la mayoría deseaba destruir algo.
Con el tiempo, la ciudad empezó a derrumbarse sin entender por qué. No había un villano. No existía una guerra. Solo personas mostrando quiénes eran realmente.
Entonces alguien preguntó:
-¿Quién eres?
Y el niño sonrió
-Nadie importante. Solo un Monstruo..."
All Rights Reserved